Cartes, en un mensaje presidencial en el que justifica el veto a la Ley de rehabilitación financiera para los productores de agricultura familiar campesina, argumentó que el monto del subsidio podría pasar los 3200 millones de dólares, lo que representaría el 25% del Presupuesto General de la Nación.

La Ley de rehabilitación financiera sancionada por el Congreso contempla un subsidio de hasta 51 millones de guaraníes para los productores con menos de 30 hectáreas que tengan deudas agrícolas justificables, más costos financieros. La confección y el control de la lista de beneficiarios queda a cargo del Estado paraguayo – específicamente, el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), a través de su Registro Nacional de Agricultura Familiar (RENAF) –  Al mes de agosto de 2016, la cantidad de pequeños productores campesinos registrados ascendía a 196.368 que tienen hasta 50 hectáreas.

Para que se cumpla lo expuesto por Cartes – que el subsidio cueste el 25% del Presupuesto General de la Nación (2017) – tienen que existir aproximadamente 345 mil productores con menos de 30 hectáreas que hayan contraído deudas agrícolas de 51 millones de guaraníes, el monto máximo impuesto para el subsidio.

Si todos los pequeños productores campesinos registrados en el RENAF – un total de 196.368 – tuvieran deudas agrícolas justificadas de 51 millones de guaraníes, el monto del subsidio ascendería a aproximadamente 1820 millones de dólares, poco más de la mitad de lo sostenido por Cartes. Esto sería asumiendo además que todos los productores registrados tengan menos de 30 hectáreas.

Si nos basamos en el cálculo del ex ministro de Hacienda Manuel Ferreira, que agrega los intereses y gastos financieros al subsidio, dando un monto total máximo de 74 millones de guaraníes, con la misma lógica el subsidio ascendería a 2642 millones de dólares. Esta cifra se calcula con la cantidad total de pequeños productores campesinos registrados en el RENAF.

La cifra de 241 mil productores que menciona el ex ministro Ferreira creemos que corresponde al censo agropecuario del 2008. Pero aún guiándonos por su lógica, para alcanzar los 3200 millones de dólares de subsidio al que se refiere, absolutamente todos los pequeños productores deben estar endeudados por igual con el máximo monto estipulado por la Ley más los intereses y gastos financieros.

Es decir, aunque todos los pequeños productores campesinos registrados en Paraguay tengan una deuda pública y/o privada igual o mayor al monto máximo de subsidio impuesto por la Ley de rehabilitación financiera, la cantidad subsidiada no equivaldría el 25% del Presupuesto General de la Nación.

El monto señalado por Cartes está incluso por encima del total de la cartera crediticia de bancos y financieras destinadas a la agricultura, que es de 2338 millones de dólares según los últimos boletines estadísticos publicados por el Banco Central del Paraguay, actualizados al 30/06/2017. El monto no discrimina entre pequeños, medianos y grandes productores.

Por otro lado, en el programa #AAM del 6/08/2017, los productores campesinos afirmaron que su deuda es de 51 millones de dólares.

El propio titular del Banco Nacional de Fomento (BNF), Carlos Pereira, uno de los acreedores de los campesinos, afirmó que el 90% de los productores se encuentran al día con la entidad.

La lógica detrás del monto esgrimido por Cartes para vetar la Ley de rehabilitación financiera es imposible. Además, no hay manera que la deuda de un sector particular sobrepase al total de créditos ofrecidos por bancos y financieras a toda la agricultura del país. Cartes miente.