El diputado Clemente Barrios, líder de la bancada cartista y miembro del Consejo de la Magistratura, dijo en entrevista el 25 de octubre a diversos medios que “las tasas de criminalidad han bajado en los últimos meses”.

Los datos proporcionados por el Ministerio del Interior al respecto a través de un pedido de información pública arroja resultados dispares.

La tasa de criminalidad proporcionada constó de estos delitos denunciados: Homicidio doloso, hurto y robo de vehículos (automóviles), hurto y robo de motocicletas, robos perpetrados por motociclistas y abigeato. (ver cuadro)

 

 

El porcentaje de cada delito se hace con base en la cantidad de denuncias de ese hecho específico sobre todas las denuncias recibidas por la Policía en cada mes especificado.

La cuestión es delimitar a qué se refiere el diputado Barrios con “últimos meses”. Si comparamos con inicio de año, es cierto, todas las tasas de delitos se encuentran más bajas. Si comparamos los últimos tres meses:  julio-agosto-septiembre, sin embargo, los resultados son dispares: En el caso de los homicidios hubo una suba del 0,53% en agosto que se redujo nuevamente en septiembre. El hurto y robo de vehículos si tuvo una reducción del 1,74% en agosto y 0,29% en septiembre.

El hurto y robo de motocicletas, tuvo al igual que los homicidios una suba en agosto, en este caso del 0,26%, antes de volver a los porcentajes de julio en septiembre. Los robos hechos por motociclistas, uno de los delitos más mediáticos, subieron en agosto 1,48% antes de bajar en septiembre casi 3 puntos. Por último, los abigeatos se redujeron un 4,10% en agosto pero subieron un 1,61% en septiembre.

A estos datos tenemos que sumarles el hurto y robo de objetos, cuyos números todavía no se encuentran validados por la Policía según el Ministerio del Interior.

Por otro lado, hay que diferenciar la tasa de criminalidad de la percepción de inseguridad. Según un estudio realizado por el por el Instituto de Estudios Comparados en Ciencias Penales y Sociales (Inecip), la Universidad Nacional de Pilar y el Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura (MNP) y citado por el Diario Última Hora en enero de este año, el 65% de los paraguayos cree que vive en un país más inseguro.  El mismo estudio cita entre las causas de esto: “la incapacidad que tiene el sistema judicial de expedirse en tiempo oportuno sobre la culpabilidad o inocencia de un sospechoso, y el modelo de abordaje que usan los medios masivos de comunicación en el tratamiento del fenómeno criminal”.  Paraguay es el cuarto país del mundo y el primero de Latinoamérica en porcentaje de presos sin condena: el 78% de toda la población penitenciaria según datos del MNP.

En conclusión, aunque es cierto que la tasa de algunos delitos se han reducido en los últimos meses, no podemos hablar de una tendencia sostenida en el tiempo. La declaración del diputado Clemente Barrios es discutible.